Un estudio del IMCO advierte sobre la prevalencia de la brecha salarial entre mujeres y hombres. En promedio, las mujeres ganan 14% menos que los hombres, por lo que urgen medidas como acabar con los estereotipos de género en la asignación de trabajos.
En México, una mujer tendría que trabajar 51 días más al año si quisiera obtener el mismo ingreso promedio que recibe un hombre. De acuerdo con un análisis realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en 2022 la brecha de ingresos en el país fue del 14%, lo que quiere decir que, por cada 100 pesos que ganan los hombres, las mujeres solo reciben 86.
Las entidades federativas con mayor brecha de ingreso entre hombres y mujeres son Oaxaca (donde ganan 27.1% menos), Colima (25.3%) e Hidalgo (24.9%). En contraste, aquellas donde la diferencia es menor son Chiapas (10.2%), la Ciudad de México (7.7%) y Veracruz (6.2%).
Los sectores de la economía donde la desigualdad es mayor son: información en medios masivos, otros servicios no gubernamentales y comercio al por menor. Aquellos donde las mujeres ganan en promedio más que los hombres —pero en los que tienen poca participación— son los servicios inmobiliarios, la construcción y la minería, donde ellas tienen oportunidad de acceder a mejores empleos.
Esta es la situación que viven las mexicanas, quienes representan el 52% de la población y aportan 40% de la fuerza laboral del país. Según los datos del IMCO, hasta agosto de 2022, cuatro de cada 10 personas ocupadas en el país fueron mujeres, lo que equivale a 22.8 millones de trabajadoras.
Durante el periodo de 2005 a 2010, la brecha de ingresos por género mostró una mejoría, al disminuir cuatro puntos porcentuales; sin embargo, en los siguientes nueve años, hasta 2019, esta se estancó entre el 15% y el 16%.
El punto más bajo de la brecha se observó durante la pandemia de COVID-19, cuando se ubicó en 11%, pero para 2022 esta volvió a subir hasta el 14%, a la par del regreso de las mujeres al mercado laboral.





