Las atenciones por depresión alcanzan su nivel más alto de los últimos años, con 5 mil 395 casos hasta agosto de 2026.
En los primeros ocho meses de 2026, las instituciones de salud han reportado 5 mil 395 atenciones por depresión, una cifra que supera en más de 40 por ciento la registrada durante el mismo periodo de 2020.
De acuerdo con el informe de Enfermedades Neurológicas y de Salud Mental del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, el comportamiento registrado este año coloca a 2026 como el periodo con mayor número de atenciones de los últimos años.
El aumento contrasta con los registros anteriores. En 2020 se contabilizaron 3 mil 820 atenciones; en 2021 fueron 3 mil 970 y para 2022 la cifra ascendió a 4 mil 142. En 2023 se registró un descenso a 3 mil 929, pero posteriormente los casos retomaron una tendencia ascendente: 4 mil 320 en 2024, 4 mil 991 en 2025 y 5 mil 395 en los primeros ocho meses de 2026.
Mujeres, las más afectadas
La brecha por género es marcada. De las atenciones registradas este año, 3 mil 988 corresponden a mujeres, mientras que mil 407 fueron para hombres.En términos porcentuales, las mujeres representan 73.9 por ciento de las atenciones, frente al 26.1 por ciento de los hombres.
Sin embargo, esta diferencia no es nueva ya que los registros de los años anteriores muestran un comportamiento similar, con las mujeres concentrando aproximadamente entre 70 y 85 por ciento de las atenciones por depresión.
Por grupos de edad, la mayor proporción corresponde a personas de 22 a 34 años, quienes concentran cerca del 30 por ciento de las atenciones registradas durante 2026.
En segundo lugar se encuentra la población de 35 a 49 años, que representa alrededor del 15 por ciento.
El comportamiento de las cifras evidencia un incremento sostenido en la demanda de atención por depresión en Chihuahua en los últimos años, particularmente entre mujeres y adultos jóvenes, convirtiendo a la salud mental en un desafío cada vez más visible para los servicios de salud del estado.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, las instituciones invitan a la ciudadanía a reconocer señales de alerta como el desánimo, el aislamiento, el llanto recurrente y otros cambios de conducta que puedan indicar que una persona atraviesa por una etapa difícil.





