Camargo, Chih.- Una de las guarderías más reconocidas de Camargo, ubicada en la colonia Revolución y que opera bajo el esquema subrogado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), estaría por cerrar definitivamente sus puertas el próximo 31 de diciembre, situación que dejaría sin este servicio a 116 menores de edad, además de poner en riesgo la fuente de empleo de 35 trabajadoras.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes cercanas a la propietaria del establecimiento, la decisión de concluir operaciones estaría relacionada con una serie de dificultades económicas y administrativas que han complicado la continuidad del servicio durante los últimos años.
Entre los principales factores se encuentra una presunta reducción en las cuotas económicas que el IMSS entrega por cada niño atendido, además del incremento en las exigencias relacionadas con protocolos de seguridad, infraestructura y medidas de operación establecidas por el propio instituto.
Estas condiciones habrían generado una presión económica y operativa cada vez mayor para la propietaria, quien tendría contemplado concluir la prestación del servicio una vez que finalice el contrato vigente con el Seguro Social, el próximo 31 de diciembre.
La posible suspensión de actividades representa un problema importante para las familias de los 116 niños que actualmente reciben atención en esta guardería, ya que tendrían que buscar otras alternativas para el cuidado de sus hijos mientras cumplen con sus responsabilidades laborales.
A esta situación se suma la incertidumbre de las 35 empleadas que forman parte de la plantilla laboral del establecimiento y que podrían perder su trabajo al concretarse el cierre.
El panorama resulta todavía más complicado debido a que Camargo ha registrado una reducción en la cantidad de guarderías que prestan servicios bajo el esquema del IMSS.
Hace algunos meses también dejó de operar la guardería que se encontraba en el Parque Industrial El Soldado, presuntamente por circunstancias similares a las que ahora estarían provocando el cierre del establecimiento de la colonia Revolución.
De concretarse esta nueva suspensión de actividades, Camargo se quedaría únicamente con la guardería ubicada en las inmediaciones de la empresa FSG, la cual, según la información disponible, ya presenta una alta ocupación y tendría una capacidad limitada para recibir a más menores.
Esta situación podría generar complicaciones importantes para los padres y madres de familia que dependen del servicio de guardería para poder desempeñar sus actividades laborales, ante la falta de espacios suficientes para atender la demanda existente.
Las repercusiones también podrían extenderse al sector empresarial del municipio, debido a que algunas compañías podrían comenzar a enfrentar un incremento en las ausencias laborales, solicitudes de permisos e incluso renuncias de trabajadores que se vean obligados a permanecer en sus hogares para cuidar a sus hijos.
La falta de alternativas de cuidado infantil podría convertirse así en un problema que afecte no solamente a las familias involucradas, sino también a la productividad de distintas empresas de Camargo, particularmente aquellas que cuentan con una importante cantidad de madres trabajadoras.
Ante este escenario, trascendió que algunas autoridades y agrupaciones estarían realizando gestiones para solicitar la intervención y el respaldo del Gobierno del Estado, con el objetivo de encontrar una alternativa que permita mantener en funcionamiento la guardería de la colonia Revolución.
Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer resultados favorables de estas gestiones ni existe información sobre algún acuerdo que garantice la continuidad del establecimiento después del vencimiento de su contrato.
El posible cierre ha encendido la preocupación por la disponibilidad de espacios de atención infantil en Camargo, considerando que en los últimos meses el municipio ya perdió una guardería y ahora enfrenta el riesgo de quedarse con una sola opción de este tipo.
Por lo pronto, 116 niños y sus familias, así como 35 trabajadoras, enfrentarían las consecuencias directas del cierre previsto para el 31 de diciembre, mientras se mantiene la expectativa de que las gestiones ante las autoridades estatales permitan encontrar una solución.
Cabe señalar que la información sobre el cierre y sus posibles causas proviene de fuentes cercanas a la propietaria, por lo que aún se encuentra pendiente una postura oficial del IMSS respecto a la conclusión del contrato y las alternativas que podrían ofrecerse a las familias afectadas.





