El empresario reconoció que la situación que generó polémica en redes, podría cambiar la política de apoyos de su empresa incluso dejando de otorgar los apoyos de manera gratuita.
Camargo, Chih.- Luego de la controversia generada en redes sociales por el servicio funerario brindado a una niña de la comunidad rarámuri que perdió la vida en un campo agrícola de la región, el empresario funerario Horacio Bañuelos aclaró que inicialmente ofreció el servicio de manera gratuita, como lo ha hecho durante años con familias de escasos recursos, y lamentó que se hayan generado señalamientos sin conocer las circunstancias del caso.
En entrevista, Bañuelos explicó que, cuando recibió la solicitud para atender el fallecimiento de la menor, consideró que se trataba de otro servicio que tendría que cubrir con recursos propios, por lo que ofreció el apoyo básico que habitualmente proporciona a personas en situación vulnerable.
Sin embargo, señaló que posteriormente surgieron inconformidades relacionadas con el tipo de ataúd y algunos elementos que no estaban incluidos en el servicio, situación que atribuyó a una falta de comunicación sobre los alcances de la ayuda ofrecida.
Detalló que fue después de las 10 de la noche cuando recibió una llamada de los empleadores de la familia, quienes le informaron que se harían cargo de los gastos funerarios, lo que modificó las condiciones bajo las cuales inicialmente se había contemplado la atención.
“Yo literalmente les di lo que tenía, pensando que, como siempre, iba a ser gratis, como una donación de parte de la empresa. Después de las diez de la noche recibo una llamada de los patrones donde me confirman que ellos se van a hacer cargo de los servicios funerarios”, explicó.
El empresario destacó que su familia cuenta con una trayectoria cercana a los 40 años brindando servicios funerarios a personas de escasos recursos, incluyendo integrantes de comunidades indígenas y adultos mayores que fallecen sin contar con los medios económicos necesarios para cubrir estos gastos.
Precisó que su padre realizó esta labor durante aproximadamente 32 años, mientras que él ha continuado con los apoyos durante los últimos ocho años.
Bañuelos explicó que mantiene comunicación constante con Celia Medina, gobernadora indígena de Camargo, quien frecuentemente interviene para reunir la documentación necesaria y facilitar los trámites funerarios de personas rarámuris, debido a que en muchos casos las familias carecen de identificaciones u otros documentos oficiales.
Indicó que su empresa suele ofrecer servicios a precios mínimos y que, en numerosas ocasiones, estos apoyos terminan siendo completamente gratuitos ante la falta de recursos de las familias.
Entre las labores que realizan mencionó el embalsamamiento, la entrega del ataúd y la gestión de permisos para el traslado de los cuerpos. Agregó que también mantienen coordinación con personas del municipio de Guachochi para facilitar el retorno de los fallecidos a sus comunidades de origen.
No obstante, reconoció que recientemente se han presentado situaciones en las que algunas personas solicitan servicios adicionales a los que puede ofrecer sin costo, como la instalación de carpas u otros complementos que representan gastos para la funeraria.
Aseguró que los ataúdes proporcionados como parte de estos apoyos se encuentran en condiciones adecuadas para su utilización y rechazó que se entreguen cajas dañadas o inservibles.
Ante esta situación, hizo un llamado a la ciudadanía, empresarios y autoridades municipales para que se involucren en la atención de estos casos, pues consideró que la responsabilidad económica no debería recaer únicamente en una empresa funeraria.
“Yo siempre estoy dispuesto a apoyar con lo que tengo, con lo que está a mi alcance, pero muchas veces sí se necesita más apoyo de otras personas”, manifestó.
Asimismo, invitó a quienes deseen colaborar a hacerlo mediante la aportación de artículos o servicios adicionales que permitan brindar una atención más completa a las familias que enfrentan la pérdida de un ser querido.
Finalmente, Horacio Bañuelos adelantó que, para evitar nuevas inconformidades, analiza modificar la manera en que ofrece estos apoyos, permitiendo que las familias conozcan previamente los costos y seleccionen los servicios funerarios de acuerdo con sus necesidades y posibilidades económicas.
Reconoció que esto podría significar dejar de cubrir completamente algunos servicios, aunque reiteró su disposición de continuar contribuyendo en la medida de sus posibilidades y con el respaldo de otras personas o instituciones.
El empresario expresó su deseo de que la situación permita mejorar la comunicación y la coordinación en este tipo de casos, evitando nuevas controversias en momentos especialmente difíciles para las familias.





