El presidente del Instituto dice que la reforma atiende a intereses del gobierno y no a mejorar el sistema.
El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, aseguró que “esperamos ansiosamente que se publique (el plan B) para poder continuar con la defensa jurídica de la democracia ante las instancias correspondientes”, al asegurar que estas reformas atienden a los intereses de parte del gobierno y no a una demanda de mejora del sistema electoral, bajo la premisa de abaratar las elecciones.
Córdova Vianello mencionó que por las 6 mil 500 plazas que tendrían que cancelarse, entre integrantes del Servicio Profesional y personal administrativo, el INE tendría que pagar 3 mil 500 millones de pesos en liquidaciones y no habría ningún ahorro que reportar.
Al detallar algunos de los cambios que podrían poner en riesgo la organización de los comicios, Córdova Vianello calificó la reforma electoral como “un bonito mazacote y que vuelve disfuncional al instituto y lo pone en riesgo, tal vez ese es el propósito, pero habría que preguntarle a los legisladores”.
Lo anterior durante el seminario organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, “El plan B electoral: ¿equidad, austeridad o incertidumbre?”
En la inauguración también participaron la exconsejera del IFE, Jaqueline Peschard, el exmagistrado del Tribunal Electoral, José de Jesús Orozco y los organizadores, los académicos Julio Juárez y César Astudillo.





