Los conflictos armados, al final del día, terminarán por encarecer aún más los alimentos hasta en un 40%, advirtió la ANPEC.
El costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) en el estado de Chihuahua registró una disminución mensual al pasar de 2 mil 282 pesos en febrero a 2 mil 152 pesos en marzo de 2026; sin embargo, el monto estatal se encontró por encima del promedio nacional al tercer mes del año cuando se ubicó en 2 mil 085.33 pesos, actualizó la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Según el monitoreo del organismo, el comportamiento de los precios en la entidad ha sido variable en lo que va del año: en enero, la canasta se cotizaba en 2 mil 201 pesos, subió a 2 mil 282.50 en febrero y posteriormente mostró una ligera reducción en marzo. A nivel nacional, la CBA registró un incremento promedio de 22.91 pesos, equivalente a una variación al alza de 1.11 por ciento.
En cuanto a las entidades con mayores aumentos en el precio de la canasta, destacan Campeche con 15.58 por ciento, seguido de Durango (6.06%), Tamaulipas (5.92%), Quintana Roo (4.63%) y Coahuila (4.15%). Por otro lado, los estados donde la CBA resultó más costosa fueron Estado de México con 2 mil 353 pesos, Nayarit con 2 mil 319, Tabasco con 2 mil 307, Colima con 2 mil 301 y Durango con 2 mil 293 pesos.
Entre los productos que más encarecieron en el último mes se encuentran el jitomate, con un aumento de 60.33 por ciento (al pasar de 28.13 a 45.09 pesos); el limón, con 20.14 por ciento (de 36.16 a 43.44); el tomate verde, con 10.22 por ciento; el pollo entero, con 4.44 por ciento; y la papa, con un incremento de 4.07 por ciento.
Al respecto, el presidente de ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió sobre el impacto que estos incrementos tienen en la economía familiar. Señaló que, considerando que en México los hogares están conformados en promedio por cuatro personas, el gasto mensual en alimentos puede superar los 10 mil pesos, según datos del INEGI. Esto contrasta con el salario mínimo vigente, estimado en 9 mil 582.47 pesos mensuales, lo que evidencia que, para millones de familias, los ingresos no son suficientes ni siquiera para cubrir la alimentación básica.
Esta situación obliga a los hogares a dejar fuera otros gastos esenciales como salud, educación, transporte, vivienda, vestido o esparcimiento, reflejando un panorama económico complejo en el que alimentarse diariamente representa un desafío constante.
Rivera también destacó que la inflación se ha convertido en un factor especialmente adverso para los sectores más vulnerables, ya que estos destinan hasta 90 centavos de cada peso a la compra de alimentos.
A este contexto se suma la inestabilidad internacional derivada de conflictos armados en distintas regiones del mundo, como Europa del Este y Medio Oriente, lo que podría repercutir en el encarecimiento global de insumos y energéticos.
Se advirtió que estas condiciones podrían provocar un aumento adicional de hasta 40 por ciento en el costo de los alimentos, debido al encarecimiento del petróleo y las afectaciones en las cadenas de producción y suministro a nivel global. De cara a 2026, señaló, el panorama apunta a que los precios de los alimentos continuarán por encima del salario mínimo, presionando aún más la inflación y el poder adquisitivo de las familias.
Ante este escenario, ANPEC hizo un llamado a garantizar el derecho de las familias mexicanas a una alimentación digna, suficiente y accesible, además de pronunciarse en favor de la paz y la estabilidad internacional. Asimismo, destacó la importancia de fortalecer políticas públicas que permitan a los más de 35 millones de hogares en el país acceder a productos básicos de calidad.
Cabe precisar que el estudio de ANPEC se basa en el análisis de 44 productos que integran la canasta básica alimentaria, mediante un muestreo realizado en los 32 estados de la República en más de 200 puntos de venta, abarcando distintos niveles de consumo: alto, medio y popular.





