Camargo, Chih. — La directora del Centro de Atención a la Violencia contra las Mujeres (CAVIM) en Camargo, Cristina Serna, informó que la dependencia recibe alrededor de 50 mujeres por primera vez cada mes, sin contar a quienes ya se encuentran en seguimiento por áreas como psicología, trabajo social o asesoría jurídica.
Serna explicó que las formas de violencia que más se presentan en la región son la psicológica y la patrimonial, ambas con un fuerte impacto en la autonomía y bienestar de las víctimas.
“La mayoría llega con situaciones de control: ‘no me deja trabajar’, ‘no me deja visitar a mi mamá’, ‘no me deja ponerme cierta ropa o hablar con mis amigas’. Es un patrón de dominación que todavía vivimos muchas mujeres”, recalcó.
De acuerdo con la directora, solo alrededor del 30% de las mujeres concluyen su proceso —ya sea psicológico, jurídico o social— debido a que muchas regresan con su agresor antes de finalizar el tratamiento.
“Sabemos que es un círculo de violencia. A veces ellas regresan convencidas por la pareja, pero la violencia vuelve: física o verbal.
Conforme avanzan las sesiones psicológicas, se van empoderando para finalmente salir de ese entorno”, afirmó.
“Tenemos de todo: mujeres adultas, jóvenes, e incluso menores víctimas de violencia sexual, abuso, acoso o agresiones por parte de familiares. No hay un perfil único.”
Además, señaló que una reciente jurisprudencia complica la “separación de personas” en casos donde el agresor es adulto mayor, lo cual afecta directamente a mujeres de la tercera edad.
“¿Qué va a pasar con ellas? También son adultas mayores. ¿Dónde quedan sus derechos?”, cuestionó.
La titular del CAVIM enfatizó que aún existe una brecha considerable entre lo que dicen las leyes y lo que viven las mujeres al solicitar ayuda:
“La violencia psicológica no se ve, pero destruye. Hay mujeres que no pueden dormir porque el agresor se los impide. Todavía estamos lejos de tener igualdad real. Cuando una mujer llega a fiscalía, el trato no siempre es justo. La violencia institucional también existe.”
Serna también denunció que la falta de cumplimiento de la pensión alimenticia sigue siendo una problemática recurrente.
“Cuando un hombre no da pensión, no es señalado. Pero cuando una mujer no vive con sus hijos, sí lo es. Estamos muy lejos de un piso parejo.”
Finalmente, la directora reconoció la importancia de que Camargo cuente con un CAVIM, logrado gracias a gestiones municipales previas.
“Ha sido de gran ayuda, porque antes las mujeres debían desplazarse a otros municipios para recibir atención. Aquí seguimos, luchando y acompañándolas”, concluyó.





