La Trichogramma y Crisopa son efectivos en el combate de plagas que afectan al nogal, chile y prácticamente todos los cultivos de la región.
En un cambio de paradigma, los agricultores de la región centro sur abandonan paulatinamente el uso de insecticidas para sustituirlos por una solución más económica y, sobre todo, más amigable con el medio ambiente: los insectos benéficos, cuya producción se incrementó durante los últimos años en el laboratorio que la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) del Gobierno del Estado tiene en el municipio de Delicias.
A un costado de la carretera que comunica a Delicias con el mineral de Naica, cerca de la colonia Nicolás Bravo, se encuentran las instalaciones que albergan tanto al laboratorio de insectos benéficos como a los viveros pertenecientes al gobierno estatal.
Margarita Sigala Ramírez, responsable del laboratorio, señaló que aquí se producen dos especies de insectos: Trichogramma y Crisopa, las cuales sonefectivas en el combate de plagas que afectan al nogal, chile y prácticamente todos los cultivos de la región, de tal manera que se vuelve innecesario el uso de productos químicos que envenenan el ambiente.
“Este proceso es preventivo, que desde que empieza su cultivo, (el agricultor) lo empieza a aplicar, no cuando ya está infestado de plaga. Entonces, si él lo trabaja bien, le va a dar buenos resultados y así ya no utiliza lo que son los químicos… Pero sí, se ha incrementado mucho el número de agricultores que nos solicitan el producto”, afirmó Margarita.
Señaló que el trichograma se entrega a los agricultores en pulgada cuadrada, empaquetado en una bolsa de papel pequeña con ranuras para que el agricultor lo cuelgue en áreas convenientes para combatir, sobre todo cuando se trata de nogaleras. La trichograma, explicó, es una avispa pequeña que busca huevecillos de otros insectos para parasitarlos, en tanto que la crisopa, cuando se encuentra en estado larvario, ataca directamente a otros bichos, succionándoles sus fluidos corporales.
Precisó que los insectos benéficos se producen de marzo a septiembre, que es la temporada del calor ycuando aparecen las plagas en los campos de cultivo, pues durante la temporada de frío es mínima la presencia de bichos dañinos.
Lo que sí se produce todo el año es la sitrotoga, una plaga cuyas larvas y palomillas se almacenan para alimentar a la trichogramma y la crisopa.
“Almacenamos el huevo congelándolo para poder el siguiente temporada sembrar a la crisopa y alimentarla, para eso me sirve ese huevecillo de la Sitotroga, a lo contrario de la Trichogramma, tiene que ser huevo fresco, huevo del día”, puntualizó la entrevistada.
Esta temporada se tiene programado producir en el laboratorio 300 mil pulgadas de insectos benéficos. El año pasado se rebasó esa meta y se logró obtener 350 mil pulgadas. Cabe destacar que el programa de insectos benéficos es gratuito para los agricultores chihuahuenses, quienes sólo tienen que acudir a las juntas locales de sanidad vegetal de sus respectivos municipios y solicitar el apoyo.
Margarita comentó además que mucha gente ignora el trabajo que se realiza en el laboratorio, donde colaboran seis personas produciendo insectos benéficos, los cuales han demostrado su efectividad como exterminadores de bichos indeseados.





