En la lucha por mantenerse a flote, el profesor Luis Armando Montañez Aguirre, quien preside el Centro de Acopio Lechero “El Mimbre Alpas”, donde la producción semanal alcanza los 100 mil litros. Sin embargo, la estabilidad es un desafío, ya que los precios elevados de los insumos, impulsados por la sequía, amenazan la viabilidad económica.
En una entrevista, Montañez Aguirre resaltó que la carencia de pasturas asequibles debido a la sequía ha disparado los costos, generando insuficiencia alimentaria para el ganado, un obstáculo crítico para los productores lecheros. Ejemplificó que concentrados de 45 kilos se sitúan en 370 pesos, agravando la situación.
El centro de acopio cuenta actualmente con aproximadamente 45 miembros, pero la difícil coyuntura ha llevado a algunos productores a vender sus vacas, al volverse la producción lechera poco rentable. LICONSA compra la leche a 10.60 pesos el litro, sin perspectivas inmediatas de un aumento significativo, dejando a los productores en una situación financiera precaria.





