Gabriel Yorio, subsecretario de la SHCP, dijo que el gobierno contempla fijar el precio de los combustibles, al menos en lo que resta del año.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) elevó los porcentajes de los estímulos fiscales a las gasolinas y diésel, de modo que el gobierno federal absorberá 5.49 pesos por cada litro de gasolina tipo magna, 4.50 en la premium y 6.03 en el diésel, esto sin contar los estímulos complementarios.
A partir de este sábado, la SHCP fijó en 100% de subsidio en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas de bajo octanaje y diésel, y de 97.09% en la gasolina de alto octanaje. Cabe destacar que hace unas semanas Hacienda redujo los porcentajes de estos estímulos fiscales, pero a partir de este 29 de octubre los regresará a niveles máximos.
Este aumento en los porcentajes se da en la misma semana en que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó el reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondiente a la primera quincena de octubre, el cual mostró un avance la inflación en 8.55%.
De acuerdo con Gabriel Yorio, subsecretario de la SHCP, el gobierno podría tomar medidas adicionales para “topar” el precio de los combustibles en lo que resta del año para evitar que la inflación general rebase el 10%.
Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda dijo en entrevista que “si el precio referente alcanza el precio base, no dejamos que el precio suba al nivel de la inflación. Con eso contenemos que si sube la gasolina arriba del precio referente contribuya a una inflación de 8%. No queremos que la inflación observada contamine las inflaciones futuras”.
Una de las prioridades del gobierno federal es frenar la inflación general en México y una de las medidas consiste en aplicar subsidios a los combustibles para evitar un aumento brusco, en un entorno internacional donde los precios de los energéticos se mantienen en precios elevados.
El pasado 3 de octubre, Rogelio Ramírez de la O, dijo que el gobierno mantendrá su política de contención al precio de los combustibles y electricidad establecida desde diciembre de 2018.





