Transmitir el partido sin autorización representa una multa de una cantidad similar por lo que la idea fue descartada por ambas instituciones.
Camargo, Chih.- Los intentos por llevar a la ciudadanía la transmisión del partido entre México e Inglaterra en pantalla gigante este domingo fueron descartados debido al elevado costo de los derechos de transmisión, los cuales ascienden a cerca de 800 mil pesos por un solo encuentro, revelaron fuentes al interior de la Presidencia Municipal de Camargo y de la UTCam.
De acuerdo con la información obtenida por Distrito Informativo, ambas instituciones realizaron gestiones por separado para proyectar el encuentro. En el caso del Gobierno Municipal, se buscaba ofrecer el partido como un atractivo para las familias camarguenses, mientras que la UTCam pretendía incluir la transmisión dentro del rodeo que había organizado y que posteriormente fue pospuesto.
Sin embargo, las negociaciones no prosperaron luego de conocer el costo que representa adquirir legalmente los derechos para la exhibición pública del partido.
Según explicaron las fuentes consultadas por este medio, el contacto se realizó directamente con Televisa, empresa encargada de comercializar los derechos de transmisión de este tipo de eventos en México. La cotización recibida superó los 800 mil pesos, cantidad que corresponde únicamente al permiso para proyectar un solo partido.
A este monto habría que sumar el costo de la renta e instalación de la pantalla gigante, equipo de sonido, logística, personal y demás insumos necesarios para realizar una transmisión pública, elevando aún más la inversión requerida.
Las fuentes señalaron además que el pago únicamente otorgaba el derecho de transmitir el encuentro entre México e Inglaterra. En caso de que la Selección Mexicana avanzara a los cuartos de final, sería necesario cubrir nuevamente una cantidad similar para poder proyectar el siguiente compromiso.
Asimismo, explicaron que tanto la Presidencia Municipal como la UTCam descartaron realizar la proyección sin autorización, ya que ambas son instituciones públicas y hacerlo sin adquirir los derechos correspondientes podría derivar en sanciones económicas por violación a los derechos de exhibición.
Ante este panorama, ambas instituciones optaron por cancelar la idea de transmitir el encuentro en espacios públicos, al considerar que el costo resulta completamente fuera de sus posibilidades presupuestales y que incumplir con la normatividad implicaría un riesgo legal y financiero.





