Uno de los principales problemas es el uso constante de “toallitas” que no son biodegradables en lugar del papel sanitario.
Camargo, Chih.– La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Camargo ha registrado un incremento en los problemas de drenajes taponeados desde el inicio de la temporada de lluvias, situación que se ha visto agravada por el depósito de basura y materiales inadecuados en la red sanitaria, informó el director técnico del organismo, Sergio González.
El funcionario explicó que en las últimas semanas se han atendido entre 10 y 12 reportes relacionados con registros y líneas de drenaje obstruidas, principalmente por el arrastre de arena y tierra provocado por las precipitaciones. Sin embargo, señaló que una parte importante del problema tiene su origen en prácticas inadecuadas por parte de algunos usuarios.
“Estamos encontrando trapeadores, aceites, arpillas con basura, cáscaras de nuez y otro tipo de materiales que no deben llegar al drenaje. Muchas veces la gente se quita un problema de encima, pero termina generando un problema para toda la comunidad”, expresó.
González destacó que uno de los puntos más afectados es el cárcamo de aguas residuales ubicado en la carretera a Los Reyes, instalación encargada de enviar entre 120 y 130 litros por segundo hacia las lagunas de oxidación. En ese lugar, dijo, se han detectado constantes obstrucciones provocadas principalmente por toallas húmedas y otros productos desechables que son arrojados al sanitario.
El director técnico hizo un llamado a la ciudadanía para utilizar correctamente el sistema de drenaje, recordando que su función es exclusivamente recibir descargas sanitarias de viviendas, comercios e industrias, y no servir como depósito de basura.
Actualmente, la JMAS realiza trabajos de limpieza y mantenimiento con apoyo de un equipo Hydro-Jet, ya que el camión Vactor se encuentra fuera de operación debido a una falla mecánica y permanece en reparación en la ciudad de Chihuahua.
“El Hydro-Jet nos ayuda expulsando agua a presión para remover obstrucciones, pero el Vactor tiene la ventaja de que también succiona los residuos, lo que lo hace más eficiente para este tipo de trabajos”, explicó.
Sergio González advirtió que cuando los taponamientos son severos, ni siquiera estos equipos logran resolver el problema, obligando a la Junta a realizar excavaciones y romper el pavimento para acceder directamente a las tuberías afectadas.
Además del gasto que representan estas reparaciones, las obstrucciones pueden derivar en problemas de salud pública, ya que las aguas residuales comienzan a brotar por las alcantarillas e incluso regresan a los domicilios a través de los sanitarios y registros sanitarios.
El funcionario también señaló que durante las lluvias algunos ciudadanos levantan las tapas de las alcantarillas para evitar inundaciones en sus viviendas, permitiendo que ingresen grandes cantidades de basura, escombro e incluso animales muertos al sistema de drenaje.
“Todo eso termina compactándose dentro de la red y provoca los taponamientos que después son muy difíciles de eliminar”, comentó.
Finalmente, González reiteró el llamado a la población para evitar arrojar residuos al drenaje y colaborar en el cuidado de la infraestructura sanitaria, con el objetivo de prevenir afectaciones mayores y mantener en buen funcionamiento la red de alcantarillado de la ciudad.





