La humedad ambiental y del suelo eliminó los siniestros tras concentrar 3 mil 293 hectáreas afectadas en junio
Las lluvias registradas durante las últimas semanas permitieron que Chihuahua dejara de encabezar la lista nacional de incendios forestales activos, posición que mantuvo durante buena parte de la temporada crítica. De acuerdo con el director de Desarrollo Forestal y Recursos Naturales, Humberto Molinar Hernández, el incremento en la humedad del ambiente y del suelo redujo 100% la presencia del fuego en el estado y el riesgo de nuevos siniestros, aunque advirtió que aún podrían presentarse incendios aislados en zonas de pastizales del semidesierto.
El cambio representa un giro respecto al panorama que prevalecía hasta el pasado 9 de junio, cuando Chihuahua concentraba 3 mil 293 hectáreas con siniestros, la mayor cantidad de incendios forestales activos del país, consecuencia de la intensa sequía que predominó durante los primeros meses del año.
Molinar Hernández explicó que el inicio de la temporada de lluvias ha favorecido prácticamente a toda la región serrana, desde Casas Grandes hasta Guachochi, donde las precipitaciones han incrementado la humedad relativa y disminuido las condiciones propicias para la propagación del fuego.
“Al no tener un ambiente seco, incluso en el bosque eso hace menos propenso a la generación de incendios”, señaló el funcionario.
Indicó que, además de reducir el riesgo de nuevos incendios, las lluvias han permitido que el suelo alcance niveles importantes de saturación de humedad, favoreciendo el escurrimiento hacia arroyos, presas y finalmente al río Conchos, así como la recuperación de las áreas reforestadas.
Destacó que, aunque las precipitaciones han sido constantes, se han caracterizado más por lluvias ligeras y prolongadas que por aguaceros intensos, condición que resulta favorable para mantener la humedad en el terreno.
Recordó que durante 2025 la entidad enfrentó condiciones extremas, con niveles prácticamente nulos de humedad ambiental derivados de la sequía, situación que propició la elevada incidencia de incendios forestales registrada ese año.
Finalmente, consideró que aún podrían registrarse algunos incendios aislados durante el resto de la temporada, principalmente en regiones de pastizales del semidesierto; sin embargo, estimó que serán casos mínimos en comparación con los ocurridos durante los meses más críticos del año.





