Camargo, Chih.– El acuerdo que restringe el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las aulas de educación básica ya comenzó a aplicarse en las escuelas de Camargo y la región, informó Manuel Grajeda Lozoya, supervisor de la Sexta Zona Escolar.
El supervisor explicó que la disposición entró en vigor el 9 de septiembre, luego de un periodo de aproximadamente un mes para que docentes, autoridades y padres de familia revisaran el acuerdo y conocieran las medidas previstas para su aplicación.
De acuerdo con Grajeda Lozoya, en las primarias de la región el uso de teléfonos celulares entre estudiantes no es una práctica extendida, por lo que la medida no representa, hasta el momento, una problemática marcada en las aulas.
Añadió que las escuelas cuentan con talleres de computación para desarrollar actividades pedagógicas, como consultar información, preparar presentaciones y trabajar en proyectos. En ese sentido, la tecnología se mantiene como una herramienta educativa, pero bajo supervisión y con objetivos definidos.
El supervisor detalló que cada escuela deberá incorporar las reglas correspondientes en su Marco Local de Convivencia o acuerdo de convivencia escolar, considerando las particularidades de su contexto.
La normativa contempla excepciones para el uso de dispositivos cuando exista una finalidad académica, siempre que el docente informe con anticipación a los padres de familia sobre la actividad y el propósito de utilizar el celular.
También se permitirá su uso en casos médicos, familiares o extraordinarios que requieran comunicación entre el estudiante y sus padres. En situaciones relacionadas con discapacidad o neurodivergencia, el teléfono podrá utilizarse para atender una necesidad específica, no para actividades recreativas durante la clase.
Grajeda Lozoya pidió a las familias evitar que los alumnos lleven teléfonos a escondidas y recordó que, si un dispositivo se pierde o presenta daños dentro del plantel, la responsabilidad corresponde al estudiante y a sus padres o tutores.
El supervisor confió en que la aplicación del acuerdo se desarrolle de manera adecuada en los planteles de la Sexta Zona Escolar, con reglas claras y respetando las excepciones previstas.





