La próxima comparecencia de funcionarios municipales ante el Cabildo será, de acuerdo con el secretario del Ayuntamiento, Ramón Almanza, un ejercicio para aclarar de manera puntual las observaciones realizadas por la Sindicatura y no un procedimiento que implique automáticamente alguna sanción.
Almanza explicó que durante la sesión se revisará cada uno de los puntos señalados en las actas levantadas por la Sindicatura, dando oportunidad a los funcionarios involucrados de exponer directamente ante el pleno los motivos y fundamentos de las respuestas que previamente fueron presentadas.
El secretario del Ayuntamiento destacó que el hecho de que un funcionario sea llamado a comparecer no significa que haya sido encontrado responsable de alguna irregularidad, sino que forma parte de un proceso mediante el cual puede explicar y aclarar las circunstancias relacionadas con las observaciones.
“Este llamado es para que ellos puedan declarar los motivos por los que se levantaron esas actas y puedan aclararlo”, señaló.
De esta manera, la dinámica de la sesión contempla que cada funcionario responda específicamente a los señalamientos que correspondan, relacionando cada acta con la contestación que se haya presentado y explicando las razones por las que se respondió de determinada manera.
Almanza sostuvo que la administración municipal considera este proceso como un ejercicio de rendición de cuentas, en el que los directores tendrán la posibilidad de exponer su versión y aportar los elementos necesarios para aclarar los puntos incluidos en el informe de la Sindicatura.
Además, adelantó que la participación de los integrantes del Cabildo deberá desarrollarse de manera ordenada y enfocada en los temas que motivaron la comparecencia, evitando que la discusión se desvíe hacia asuntos ajenos a la solicitud original.
Uno de los puntos que el secretario consideró importante aclarar es el alcance que puede tener este procedimiento. Explicó que una comparecencia no contempla por sí misma una sanción directa, por lo que no sería jurídicamente procedente que durante la sesión se determinara de manera automática un castigo para alguno de los funcionarios.
En caso de que del análisis de la información surgiera algún elemento que pudiera constituir una responsabilidad, explicó, tendría que determinarse conforme a la legislación aplicable y, en su caso, iniciarse el procedimiento correspondiente en materia de responsabilidades administrativas.
Almanza también rechazó que este tipo de situaciones deban confundirse con posibles responsabilidades penales, al señalar que una eventual responsabilidad administrativa y un delito pertenecen a ámbitos jurídicos distintos y requieren procedimientos diferentes.
El secretario cuestionó además algunas versiones que han planteado posibles consecuencias penales derivadas de las declaraciones que pudieran realizar los funcionarios durante la sesión, al considerar que ese tipo de afirmaciones pueden generar una percepción equivocada sobre el verdadero alcance de la comparecencia.
Con ello, el Ayuntamiento se prepara para una sesión en la que, más allá de la presencia de los funcionarios, el punto central será conocer sus explicaciones sobre las observaciones realizadas y determinar, con base en la información presentada y en el marco legal correspondiente, si existe algún asunto que deba seguir un procedimiento adicional.





