Camargo, Chih.- La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) trabaja en la renovación de tres compuertas del cárcamo de rebombeo, con una inversión aproximada de 280 mil pesos, para mejorar el control de las aguas pluviales y evitar que los excedentes del río ingresen a las instalaciones.
El ingeniero Genaro Solís, director de la dependencia, explicó que estas estructuras permiten regular el flujo de agua que llega desde la ciudad y controlar el ingreso de agua proveniente del río cuando aumenta su nivel, especialmente durante periodos de lluvias intensas.
Detalló que, cuando se presentan escurrimientos pluviales importantes, el agua que baja de la ciudad puede desviarse hacia el río, mientras que las compuertas también ayudan a impedir que el incremento del cauce provoque la entrada de volúmenes excesivos al cárcamo.
El funcionario señaló que esta regulación es indispensable debido a que, durante condiciones extraordinarias, el volumen de agua puede multiplicarse hasta cuatro veces respecto al flujo habitual, lo que superaría la capacidad de las bombas instaladas para realizar el rebombeo.
Solís indicó que las compuertas anteriores presentaban un deterioro considerable debido al contacto constante con las aguas residuales, por lo que se determinó sustituirlas por completo y fabricar las nuevas piezas con acero inoxidable, un material más costoso, pero adecuado para las condiciones de operación.
La inversión para esta intervención asciende a aproximadamente 280 mil pesos, recurso destinado a fortalecer la infraestructura y mantener el control de los flujos de agua que llegan al sistema.
Actualmente, personal de la JMAS realiza los trabajos de preparación para instalar las tres compuertas durante los próximos días.
El director destacó que, aunque estas obras no siempre son perceptibles para la ciudadanía, resultan necesarias para mantener la operatividad del sistema y contar con mecanismos funcionales ante las lluvias extraordinarias y los incrementos en el nivel del río.
Con esta renovación, la dependencia busca mejorar la regulación del agua y reducir el riesgo de que el cárcamo reciba volúmenes que rebasen la capacidad de su equipo de bombeo.





