Con el objetivo de fortalecer el combate al picudo del chile, la Junta Local de Sanidad Vegetal reunió este viernes a productores agrícolas de la región en una plática informativa donde presentó el panorama actual de la plaga, los resultados del monitoreo realizado durante la temporada y las recomendaciones para reducir su propagación.
El presidente del organismo, Jesús Michel Amparán Lara, señaló que la reunión forma parte de las acciones permanentes que realiza la Junta para mantener informados a los agricultores y promover estrategias de control que permitan disminuir el impacto del insecto en los cultivos.
Durante la exposición, la ingeniera Anahí Ramos explicó que el monitoreo iniciado en abril ha permitido identificar una mayor incidencia del picudo en comunidades como San Francisco de Conchos, Boquilla y Amparaneño, donde se han registrado las capturas más elevadas en las trampas instaladas por el personal técnico.
No obstante, destacó que en sectores como Enramada y Laguna de las Vacas los resultados han sido más favorables gracias a la coordinación entre los propios productores, quienes realizan aplicaciones preventivas de manera simultánea con el acompañamiento de la Junta Local de Sanidad Vegetal.
La especialista subrayó que este trabajo en equipo ha permitido mantener capturas de apenas tres a cinco picudos por trampa, mientras que en otras zonas se han detectado varios cientos de ejemplares, lo que demuestra la importancia de actuar de forma conjunta.
Asimismo, recordó que la presencia de un solo picudo ya representa un riesgo para el cultivo, debido a la capacidad reproductiva del insecto, por lo que insistió en la necesidad de atender oportunamente las recomendaciones emitidas por el personal técnico.
Por su parte, el ingeniero Javier Mendoza indicó que el control de esta plaga requiere constancia y prevención, ya que una vez establecida resulta muy complicado eliminarla por completo. En ese sentido, afirmó que el monitoreo y las aplicaciones tempranas continúan siendo las herramientas más eficaces para reducir sus poblaciones.
A su vez, la ingeniera Alicia García señaló que durante los últimos meses se observó un incremento considerable en las capturas, por lo que reiteró la importancia de que todos los productores participen en las acciones de manejo y prevención, pues el comportamiento de un solo predio puede influir en los cultivos vecinos.
La Junta Local de Sanidad Vegetal mantiene actualmente labores de monitoreo en aproximadamente 1,500 hectáreas de cultivo, además de la cobertura que brindan las trampas instaladas estratégicamente en terrenos aledaños.
Al finalizar la reunión, Jesús Michel Amparán Lara exhortó a los agricultores a realizar el desvare y rastreo de los predios una vez concluida la cosecha, con el propósito de facilitar las labores de control y disminuir la presencia del picudo antes del próximo ciclo agrícola.





