Los empleados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) insisten con mayor fuerza en el reclamo del incremento del 10% directo al salario, así como la expulsión del líder sindical Rafael Olivos.
Esto ocurre después de que realizaran una consulta que resultó con el rechazo del aumento al salario del 6.8%, que propuso el IMSS y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
El incremento del salario rechazado no era totalmente directo, pues 2.9% era hacia el tabulador y 3.9% en prestaciones.
El motivo del rechazo fue que la disidencia sindical demanda un incremento de 10% directo al salario sin considerar prestaciones y anunció nuevas movilizaciones para conseguirlo.
Asimismo, exigen que se convoque a un Congreso Nacional Extraordinario para revisar la destitución del líder sindical Rafael Olivos, junto con los miembros de su equipo.
El representante de los jubilados y líder del grupo, Vinicio Martínez, explicó que reclaman que el alza salarial sea directo al tabulado ya que “nuevas generaciones no tienen un régimen de jubilaciones y sus pensiones van a ser calculadas con el sueldo tabular”.
Adelantan que las protestas seguirán porque el Gobierno no respondió al resto de sus demandas que van desde la dotación de insumos y equipo médicos hasta la ampliación del número de personal en clínicas y hospitales.
El director del IMSS, Zoé Robledo, y el líder sindical Rafael Olivos instalaron el jueves una mesa de trabajo para evaluar la nueva propuesta de incremento salarial.





