Un total de 44 elementos, la mayoría de ellos de las corporaciones municipales, han sido asesinados de enero a julio de este 2023.
Ser oficial de Policía es ser blanco de señalamientos negativos, pero, también uno de los oficios de mayor riesgo en México y más en Guanajuato.
En esta entidad del Bajío, en lo que va de 2023, 44 elementos de distintas corporaciones fueron asesinados, algunos de ellos en cumplimiento de su deber y otros por supuestos nexos o venganzas de los grupos delictivos, convirtiendo al estado, como el más letal para los elementos de seguridad pública.
La cifra de 44 policías muertos, en el primer semestre del año en curso, evidencia la violencia en la entidad. Comparado con el año 2022 que cerró con 50 agentes asesinados, la cifra actual en solo seis meses deja una diferencia de seis oficiales asesinados con lo registrado en todo el año pasado.
De acuerdo a datos publicados por el organismo civil “Causa en Común” de 2018 a la fecha, 2 mil 053 policías han sido asesinados en México y en lo que va del año 2023 con corte al mes de junio, se han ejecutado a 235 elementos en el país, es decir, un promedio de 1.2 policías por día. La lista de los estados con más oficiales muertos la lidera Guanajuato con el conteo ya mencionado, seguido de Zacatecas y Chihuahua con 17; Jalisco con 16; y Nuevo León y Veracruz con 15 agentes víctimas de homicidio.
En Guanajuato, el municipio que más asesinatos registra en este primer semestre es Celaya con 13, ocho eran policías municipales; seguido por Tarimoro con 6 casos, de los cuales, cuatro eran elementos municipales, un tránsito y un agente de la Guardia Nacional. En Irapuato, uno era el director de la corporación de seguridad y dos eran policías municipales.
La lista sigue con la ciudad de San Francisco del Rincón, con dos policías y un agente de Tránsito ultimados. Continúa Cortazar, con dos oficiales asesinados y le siguen los municipios de Silao, León, Guanajuato Capital y Jaral del Progreso con un caso cada uno.
León y Dolores Hidalgo, han sido escenario de la muerte de dos ex policías. En Salamanca y San Miguel de Allende, se han registrado los asesinatos de cuatro agentes de la Guardia Nacional, dos muertos en cada uno de los municipios.
En Abasolo, un policía ministerial adscrito a la Fiscalía General del Estado, fue asesinado mientras que en Jaral del Progreso, un ex agente de la dependencia Estatal, también murió acribillado.
Dos elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, fallecieron víctima de un ataque armado en Jueventino Rosas, en una emboscada en la carretera que conduce a Celaya.
De todos los asesinatos, 13 elementos han estado francos al momento de ser atacados, es decir, en su día descanso. En tanto, 17 estaban activos.





