LA BOQUILLA.- Ciudadanos, pescadores y representantes de la asociación civil Guardianes del Río Conchos se reunieron la tarde de este lunes en la entrada de la presa La Boquilla para recabar firmas y respaldar una solicitud que será enviada a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con la que buscan que se detengan las extracciones del embalse.
Durante la reunión informativa participaron habitantes de San Francisco de Conchos y ciudadanos en general preocupados por el descenso que continúa registrando la presa, principalmente ante las afectaciones que, aseguran, comienzan a presentarse tanto en la calidad como en la disponibilidad del agua para las comunidades del municipio.
La propuesta impulsada por Guardianes del Río Conchos plantea que La Boquilla no debería descender por debajo del 22 por ciento de su capacidad, al considerar necesario conservar una reserva que permita proteger el abastecimiento de agua y las distintas actividades que dependen del embalse.
Valeria Salcido, presidenta de Guardianes del Río Conchos, informó que previamente fueron enviados oficios a diferentes instancias para solicitar atención a esta problemática, entre ellas Conagua, la Junta Central de Agua y Saneamiento, así como las comisiones Estatal y Nacional de los Derechos Humanos.
La representante señaló que algunas de las respuestas recibidas han remitido el planteamiento a otras instancias al considerar que el asunto no se encuentra dentro de su ámbito de competencia, por lo que la organización decidió continuar con las gestiones y ahora busca fortalecer la petición mediante el respaldo de firmas ciudadanas.
Durante el encuentro, el profesor José Polo, integrante de la asociación y participante del movimiento, señaló que al interior de La Boquilla existe una placa colocada desde la época de los constructores canadienses en la que, según explicó, se establece que el embalse no debería disminuir del 22 por ciento.
Polo sostuvo que este límite tendría también una justificación relacionada con la protección de la infraestructura de la presa, al señalar que mantener determinado volumen de agua ayudaría a evitar afectaciones derivadas de movimientos en la estructura. Este argumento fue presentado por los integrantes del movimiento como parte de las razones para solicitar el cierre de las extracciones.
Por su parte, Rafael Betance, monitor histórico voluntario de La Boquilla, señaló que el almacenamiento se encuentra ya cercano al 20 por ciento y consideró necesario conservar la mayor cantidad posible de agua antes de la llegada del invierno.
Explicó que durante los meses invernales el embalse continúa perdiendo volumen por factores naturales, aun cuando disminuyan o se detengan las extracciones, por lo que respaldó la propuesta de preservar una reserva y evitar que La Boquilla siga descendiendo.
Los participantes señalaron que la preocupación no se limita al uso agrícola del agua, pues el bajo almacenamiento también tiene repercusiones para los habitantes de San Francisco de Conchos, además de sectores como la pesca y otras actividades que dependen directamente de la presa.
Con las firmas recabadas, los integrantes del movimiento pretenden elaborar un desplegado dirigido a Conagua para solicitar formalmente el cierre de La Boquilla y detener el descenso del embalse, mientras continúan las gestiones ante las diferentes autoridades para que su planteamiento sea analizado.





